Caso clínico
Un carcinoma detectado durante una revisión dermatológica tras el verano
Las revisiones dermatológicas periódicas permiten identificar nuevas lesiones y valorar cambios en lesiones previamente documentadas, facilitando la detección de hallazgos que pueden requerir una valoración diagnóstica.
Durante una revisión dermatológica tras el verano, la Dra. Carola Baliu Piqué identificó una lesión cutánea pigmentada en un paciente de 72 años que posteriormente fue diagnosticada como carcinoma basocelular.
Este caso muestra el valor de integrar la exploración clínica, la dermatoscopia digital y la documentación de imágenes dentro de un seguimiento dermatológico estructurado.
De la exploración clínica a la valoración dermatoscópica
La dermatoscopia permite complementar la exploración clínica mediante la visualización de estructuras y patrones de la lesión que no son apreciables a simple vista, aportando información relevante para su valoración.
En este caso, la exploración dermatoscópica permitió analizar con mayor detalle las características de la lesión identificada durante la revisión.
Durante la exploración clínica se observó una lesión nodular pigmentada de menos de 1 cm, localizada en una zona fotoexpuesta y de coloración azulada. Mediante la dermatoscopia se apreciaron estructuras típicas del carcinoma basocelular, como los nidos ovoides y las pigmentaciones concéntricas, sin observarse retículo ni glóbulos, lo que permitió descartar una lesión melanocítica.
Para realizar la exploración y documentar los hallazgos, la doctora utilizó el dermatoscopio digital FotoFinder Vexia, con el que obtuvo imágenes macro y dermatoscópicas de alta calidad.
Vexia permite integrar la videodermatoscopia y la documentación digital de lesiones en la práctica clínica, con capturas macro y micro en diferentes condiciones de iluminación, incluida la luz polarizada. De este modo, el especialista puede registrar los hallazgos observados y disponer de imágenes de referencia asociadas al historial del paciente.
Detectar una lesión y documentar los hallazgos
Ante una lesión sospechosa, la información obtenida mediante la exploración clínica y dermatoscópica contribuye a orientar los siguientes pasos dentro del proceso de valoración.
Cuando una lesión se identifica en fases tempranas y sus características lo permiten, puede ser posible realizar una cirugía de menor extensión. Por ello, las revisiones periódicas y la valoración de los hallazgos que aparecen durante estos controles adquieren especial relevancia dentro de la práctica dermatológica.
La documentación mediante imágenes clínicas y dermatoscópicas aporta, además, un registro visual objetivo de los hallazgos observados en consulta. Esta información puede incorporarse al seguimiento del paciente y servir como referencia en controles posteriores.
Haz clic en la imagen y accede a la publicación de Instagram para ver cómo se detectó y documentó la lesión mediante dermatoscopia digital.
Dermatoscopia digital para comparar y realizar el seguimiento
Uno de los principales valores de la dermatoscopia digital es que la imagen no queda limitada al momento de la exploración. Cuando las imágenes se documentan de forma sistemática, pueden recuperarse y compararse con las obtenidas en diferentes revisiones.
Esta comparación permite al dermatólogo valorar la aparición de cambios en el tamaño, la estructura o los patrones dermatoscópicos de las lesiones documentadas y analizar su evolución dentro del contexto clínico de cada paciente.
En pacientes que requieren controles sucesivos, disponer de este registro facilita un seguimiento dermatológico más estructurado y evita depender exclusivamente de la valoración realizada en un único momento.
El paciente fue derivado al servicio de cirugía, donde le extirparon la lesión cutánea.
En este caso, el paciente continuará con controles dermatológicos periódicos, en los que la documentación disponible podrá utilizarse como referencia para valorar posteriores hallazgos y, sobre todo, para controlar una posible recidiva.
Tecnología de imagen como apoyo al criterio dermatológico
La tecnología de imagen digital no sustituye la exploración clínica ni el criterio del dermatólogo. Su función es complementar el proceso aportando información visual, documentación objetiva y herramientas para la comparación y el seguimiento.
La combinación de exploración clínica, dermatoscopia digital, documentación de imágenes y seguimiento temporal permite reunir información obtenida en diferentes momentos de la atención al paciente y disponer de ella de forma estructurada para su valoración.
El caso presentado por la Dra. Baliu muestra cómo una revisión dermatológica puede conducir a la identificación de un hallazgo relevante y cómo la dermatoscopia digital y la documentación de imágenes pueden integrarse en las distintas etapas del proceso: desde la exploración inicial hasta los controles posteriores.
Caso clínico e imágenes facilitados por la Dra. Carola Baliu Piqué.
Dermatóloga | Dermatología estética y láser